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TINIEBLAS Y SOL
Frió de julio en mi cuerpo,
Ser sin mente racional,
Encuentros y desencuentros,
Lucha interna de sensaciones
Sin pasaporte al sol.
Sobrellevando la oscuridad
En mis ojos, abiertos al abismo,
Sosteniéndome de una enredadera
Sin flores, sin hojas plateadas.
Todo negro, sin un matiz, ni una perla
Que destelle un haz de luz,
Tratando de salir del túnel
Donde los ecos desconocidos,
Retumban en el aire sin sentido.
Mi interior sin alma,
Elevo mis brazos intentando tomarla,
Pues pasó flotando en mi habitación,
Como un simple suspiro,
En tinieblas mis parpados,
Pesados como la misma soledad.
Y el mundo gira a mí alrededor,
Sin parar en la esquina,
No encuentro razón de estar aquí,
Pues el hoy y el pasado,
Sostienen una lucha incoherente.
Para saber quien tomara
Mi destino como un remolino voraz,
Me marea, no entiendo porque.
Quiero correr lentamente,
Sobre los vidrios esparcidos.
En un pasadizo de lejanos lamentos.
Que desgarran mis extremidades,
Poco a poco hasta secar el flujo rojo
Que pinta el camino que busco,
Desde el habita que me ahoga lentamente,
Y este colchón que día a día mata las ilusiones,
De aquel cuento de hadas que me susurrabas.
Acompañar la ignorancia
De los que creen que estar solo,
Vació, cansado, hastiado de no entender,
Como una crisálida luchando por su libertad.
Piensan simplemente que es covardia,
No! Es perder el rumbo de uno mismo.
Sin darse cuenta que maravillosa es la vida.
Y la mano se acerco a mí
Levantando la inmensidad que me oprimía,
Toda esa pesadumbre, en agonía,
Y me entrego lentamente, gota a gota,
La esperanza perdida.
Del hoy ser nuevamente,
La presencia de la humanidad,
Y pertenecer nuevamente al presente,
Que algun duende jugueteando me había
Robado Sin querer.
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